Una de las tradiciones más representativas de la Semana Santa es sin duda la Procesión del Silencio en el centro histórico de San Luis Potosí. Participan alrededor de dos mil personas, que junto a los miles de visitantes que llegan para presenciar este evento, hacen de esta tradición una de las más grandes representaciones del Vía Crucis en México y seguramente del mundo.
Al recorrer las calles del centro en Semana Santa, aun para los que no son católicos se convierte en una experiencia digna de conocer, ya que en cada rincón se siente el ambiente de misticismo y religiosidad. Esto provoca a todo visitante que se interese poco a poco en conocer y encontrar el significado de todo lo que está sucediendo a su alrededor.
El Jueves Santo en todas las iglesias así como en la Catedral las imágenes y representaciones de los Santos son cubiertos con mantas de color morado, esto como símbolo de duelo. Por la tarde, en la entrada de la Catedral se reparte pan -como símbolo de compartir el cuerpo de Cristo- y un manojo de manzanilla -que en esta temporada florea- como ofrenda aromática para el altar, pero como está bendita mucha gente se la lleva para prepararse un té, precisamente para evitar esto y de que el altar no se quede sin manzanilla, se reparte en la entrada de la Catedral, ya depende de cada quien de ofrecerla en el altar o de prepararse el té.
Viernes de Dolores. El día comienza con la visita a los altares dedicados a la Virgen Dolorosa, con elementos como: la Virgen vestida con una túnica morada -color de la meditación y penitencia-. Su manto de color blanco de maternidad y pureza. Lleva una aureola, que indica su santidad y en el pecho una o siete dagas en representación de su dolor. Las alfombras de manzanilla y aserrín pintado son para aligerar su camino. Los germinados de alpiste, chía y trigo se ponen en macetones para que poco a poco cambien de color. El agua de jamaica representa la sangre, la de limón las lágrimas derramadas en la pasión y en la de horchata su pureza. Las naranjas agrias, con banderitas de papel picado, significan que la Virgen vence al pecado al aceptar el sufrimiento que se representa con la fruta amarga, las banderitas símbolo festivo, mitigan los sufrimientos de la Virgen y al mismo tiempo señalan el triunfo sobre la muerte y el pecado. Las velas significan luz que ilumina el camino. Las flores simbolizan la solidaridad y el consuelo que los fieles brindan a la Virgen Dolorosa.
Estos altares se pueden visitar en el Palacio de Gobierno, en el Palacio Municipal, en el
Museo del Virreinato, El Teatro de la Paz, la
Casa Museo Manuel José Othón,
Museo Regional Potosino y en la Casa de Cultura del Barrio de San Miguelito. Todos son un claro ejemplo de la tradición y de los preparativos en esta fecha.
A las doce del día del viernes hay una misa en donde se escuchan los cantos y rezos por toda la Plaza de Armas. En la tarde se hacen todos los preparativos para la representación del
Vía Crucis -que significa, camino de la cruz-. Se colocan sillas por todo el recorrido, que es de varias calles alrededor del centro histórico. El lugar principal, por así decirlo, para ver esta procesión es frente al Teatro de la Paz en la Plaza del Carmen, solo que para estar en estos lugares es necesario conseguir un boleto.
La Procesión. A las ocho de la noche aproximadamente inicia con la llegada de los centuriones a tocar la puerta del Templo del Carmen. De ahí sale la primera Cofradía, la de los Monaguillos, a ritmo lento y procesional. Las Cofradías son la parte principal de la Procesión, son la expresión popular del sentir y la disposición a acompañar en su dolor a la Virgen. Cofradía significa hermandad y son aproximadamente 27 las que participan, cada una lleva una imagen o representación de las estaciones del Vía Crucis y/o los misterios dolorosos del Rosario, -no necesariamente en orden-. Es muy impresionante ver esta Procesión ya que únicamente se escucha el retumbar de los tambores por todo el centro. La iluminación de las calles baja para que sean iluminadas por las miles de velas y cirios que llevan las Cofradías, sus trajes o túnicas con gorros en pico crean un ambiente místico. Las mujeres llevan un rebozo de Santa María del Río dándole un toque mestizo y de originalidad a esta procesión. Los Costaleros son los que llevan “El Paso” -soporte o plataformas en donde están las imágenes o representación-, algunos de estos “Pasos” pueden llegar a pesar más de cien kilos. En algunos puntos de la Procesión hay una “Saeta” un quejido áspero como el ¡Ay! lastimero y lloroso que junto al paso procesional de las imágenes, los tambores y las esporádicas trompetas invaden todas las calles. La última Cofradía en salir es la de La Soledad, siendo esta la principal. Regresa alrededor de la media noche al Templo del Carmen. Es en este momento en que termina la Procesión.
Sábado de Gloria. Pero la tradición todavía no termina, conocido también como Sábado Santo, es al atardecer en la Plaza Fundadores donde se prepara la tradicional y colorida quema de los judas, siendo este evento totalmente opuesto a la silenciosa Procesión ya que más bien es una fiesta con música, chistes y fuegos pirotécnicos. Al terminar estos ya entrada la noche se quitan las cubiertas de los Santos y se renueva el periodo de misa con un ritual de fuego nuevo, este consiste en una pequeña fogata afuera de las iglesias en el cual se prende una vela para entrar con ella a la iglesia, es muy impresionante por ejemplo en el Templo del Carmen ya que todo su interior es iluminado únicamente con la luz de las velas, además con todo el humo del incienso se forma una atmósfera mística. Es así como termina esta tradición de Semana Santa.
Durante esta semana se realizan diferentes actividades por todo el centro histórico, como conciertos y exposiciones.
Sin duda la ciudad de San Luis Potosí, ofrece varias opciones para todo tipo de turismo desde el religioso y el cultural hasta el de aventura. Se puede disfrutar por las noches de
la Fiesta de la Luz, así como en el día de sus interesantes museos e iglesias. Vale la pena quedarse unos días más en esta ciudad para conocer sus alrededores como es el pueblo fantasma del
Cerro de San Pedro, La Presa San José o el solitario
Santuario del Desierto.