El Parque Nacional El Chico se ha convertido en un lugar ideal para acampar, practicar el rappel, la escalada en roca, el ciclismo de montaña y la pesca deportiva.
Con sus grandes peñas y densa vegetación de oyamel y encinos, remite a los cuentos de hadas y gnomos. El bosque invita a recorrerlo por todos sus senderos disfrutando del aire frío y húmedo de montaña, su tranquilidad, el olor a vegetación y a tierra húmeda.
El Chico fue el primer Bosque Nacional que funcionó como tal en México y América Latina llamado “Monte Vedado del Mineral del Chico” con una extensión de 1,833 hectáreas. Fue en 1898 que el gobierno del general Porfirio Díaz le concedió dicho status para protegerlo de la deforestación, pero fue hasta el 6 de Julio de 1982 cuando se decreta Parque Nacional con una superficie de 2,739 hectáreas. Desde 1967 hasta 1980 el parque fue distinguido en el selecto grupo de catorce Parques Nacionales de México que gozo de reconocimiento por parte de la ONU en la lista de Parques Nacionales y reservas equivalentes.
Por su ubicación en la zona minera de Pachuca, Hidalgo, alberga gran diversidad de vegetación y fauna, algunos de los motivos que sustentaron la protección del área fue la presencia de 6 géneros de coníferas de las 9 que hay en México, una de las especies arbóreas más representativa del parque es el Oyamel y en menor proporción están las especias rodales de Encino, Cedros, por mencionar solo algunas que prosperan de forma silvestre. Este parque también protege varias especies de animales y en específico anfibios y reptiles que se consideran endémicos y que están en calidad de protección y conservación.
Afortunadamente en los últimos años se ha tomado mayor conciencia sobre la importancia de este bosque y se realizan medidas para su conservación y cuidado. Es importante, si se tiene pensado visitar y acampar en el bosque, pasar primero al
Centro de Visitantes (oficinas del Parque Nacional) donde se da toda la información turística, -cuenta con un pequeño museo de sitio, cafetería, tienda de recuerdos y baños con regaderas, así como servicios de primeros auxilios-.
En este centro de visitantes se da orientación sobre los lugares para acampar como son los campamentos ecológicos Dos Aguas, Los Cedros, Conejos y el Paraje La Orozca, estos están acondicionados para tener el menor impacto ambiental al bosque. Asimismo en este Centro se proporcionan mapas del bosque y dan información sobre los diferentes prestadores de servicios de deportes extremos y ecoturisticos, para los que estén interesados en ello.
Los interesados en la escalada en roca y el rappel tienen más de 300 formaciones rocosas de diferentes alturas y dificultad. Hay opciones ya sea para profesionales como serían las peñas Las Ventanas, Las Cortinas, Las Monjas y La Centinela con más de 170 metros de altura. Para amateurs están las peñas la Botella y el Fistol del Diablo, -cabe hacer notar que para todas estas peñas es necesario tener todo el equipo apropiado y los conocimientos de esos deportes.- Las Peñas de las Ventanas es la más elevadas de la zona con 3,090 metros sobre el nivel medio del mar y dada su importancia se construyó el albergue alpino “Miguel Hidalgo”. Este albergue depende de la Asociación Civil de Alpinismo, se encuentra localizado en el corazón del Parque Nacional.
En la Peña del Cuervo, es otra de las partes más altas del bosque, hay un mirador donde se puede observar gran parte del bosque y el pequeño pueblo minero de Mineral del Chico que se encuentra dentro del parque nacional y que remonta a los tiempos de la colonia; cuenta con hoteles, restaurantes y puede ser otra opción para los que deseen tomar este tranquilo y hermoso pueblo como base o punto de partida para toda la exploración del bosque y la práctica de los deportes extremos y servicios ecoturisticos de la zona.
En los alrededores y dentro del parque hay otros atractivos además de las peñas y el bosque en sí, como es el pueblo de Mineral del Chico, el río El Milagro donde en cada temporada de lluvias hay una gran variedad de caprichosas caídas de agua y cascadas, caminando por su rivera uno puede ver las ruinas de lo que fuera la intensa actividad minera de la zona.